Exclusividad

No pido fidelidad, la fidelidad no sirve de nada si no amas como es debido.
Los dos años de mayores satisfacciones emocionales y sexuales, fueron con la persona a la que van dedicados casi todos los textos del pasado.
Estaba casado. Lo nuestro terminó el mismo día que había tomado la decisión de contarle a su mujer que se iba.
Allí estaba el, tras esa puerta y el sonido de ese timbre.mariposasjpgMe enteré a la par que su mujer le suplicó que no se fuera y que fue entonces cuando comprendió, diez años después, que nunca la había dejado de amar.

No había hijos por el medio, lo cual me hizo comprender, una vez mas, su infinita capacidad de amar a la misma mujer.

Una historia de Amor verdadera

A veces comprendo que la verdadera historia de amor es la de ellos, no la nuestra como me pensé.

Recuerdo cuando me decía que sentía que su mujer había dejado de amarle. Entiendo que en mi encontró todo el amor que le hacía falta y que por ley, le correspondía.

Por confiarEl Adiós

Nos abrazamos, todo lo fuerte que pudimos y lloramos como jamás lo habíamos hecho. Fue el único día que no hicimos el amor y fue el último que lo vi.
Guardo su amor en un sobre como si fuera oro, sus emails y lo que escriben son el testimonio vivo de ese amor que me hizo sentir toda la miel primero, toda la hiel después.

Desde entonces ando buscando a alguien que me mire como lo hacía él.

La belleza está en los ojos del que mira.

Después de el, fui perdiendo tiempo y vida, con personas de las que ni me acuerdo.
Después de un tiempo, recibí un par de llamadas suyas. Siguió enviándome palabras por email. (El) No sabía que con lo que ya me había dado podría alimentarme hasta hoy. Nadie consiguió hacerme sentir ni la mitad de amada.

-…y ¿cuanto me quieres? le preguntaba

de aquí a la luna ida y vuelta, me decía.

Este vídeo lo hice con uno de los textos de aquel entonces. El desapareció, ni siquiera me lee, ni siquiera lo sabe o ni siquiera lo se.

Cuanto te echo de menos amor mío, (amor suyo, quiero decir).

Transcripción:

Donde estás mi amor? Te busco y no te encuentro…
Te perdi de entre las sabanas, debajo de la cama talvez, como Otto escondiendose con Ana. ¿Te acuerdas? Entre las costuras de mi ropa, en el cajón de las bragas, detras de la puerta, dentro del armario, en la cajita de mis joyitas del rastro a 20 duros. Te busco también en mis zapatillas de trapo, en la mesita de noche ,en la pantalla de la tele, tras la pintura de las paredes…de tres sofas, no estás ni en uno. Cientoveinte metros cuadrados en los que te escondes y no te veo y es que hace un momento crei que estabas aqui mientras escribo, detras de mi espalda, sobre mis hombros leyendo estas letras. El caso es que pensé que estabas en casa.

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