No le llames amor

El amor hace grande

El amor hace grande

Dicen que “El Amor” no es amor si no es altruista. Que amar no es un bumerán que lanzas a la espera de su vuelta, sin embargo, querer sí, es un intercambio, como si de un trato comercial se tratara. Es un yo “Te Quiero” a cambio de… .

Muchas relaciones, de hecho, nacen y mueren sin haberse amado ni una ´mijilla` si quiera.

Amar es sentir “Amor”, independientemente de que tu sientas Amor por mí. De esto sabe mucho uno de mis maestros, Tom Lopaca. Su paciencia le costó explicármelo.

El amor se manifiesta por el hecho de existir desde ti hacia el infinito.

Otra historia es si hablamos de lo de la suerte de enamorarte de alguien que también siente lo mismo por ti. El que está en el papel de amar; el que ama o el amante, suele ser el que disfruta, siente y padece. En cambio, el que es amado apenas se entera de la misa a la media, ¿de qué te sirve que te ame alguien que a ti ni frío ni calor? pues para ti “De na!”, pues eso, que lo hermoso del amor es coincidir.

Ni tácticas, ni estrategias

Ya puedes mover Roma con Santiago, ser la mejor versión de ti mismo, darle lo que consideras adecuado a quién crees digno de ese amor, que si la otra persona tiene el radar puesto en otra dirección por equis motivos, no hay nada que hacer, ni ficha que mover.

No importa lo optimista que seas, la cultura o personalidad que tengas, lo mucho que te quieras y valores, que no hay modo que tenga que ver con la libertad, para que la otra persona se fije en ti como es debido o como a ti te gustaría.

Un enamorado es un eterno optimista, el estado emocional le emborracha hasta creer que no hay nadie que sienta más ni mejor que él y si gozas una autoestima incondicional ya puedes darte con un canto en los dientes del proceso. ¡A disfrutar se ha dicho!.

Falling in Love (Cayendo en el Amor)

Un día, estabas tú tan tranquila con tus historias y tus movidas y de pronto conoces a alguien que te remueve los cimientos, que te cambia de sitio las penas y despierta lo que todos llevamos dentro, la auto aceptación regalada.

Se trata de una autoestima condicionada, de modo que si tú me quieres-yo me quiero, si tú me ves guapa-yo me veo guapa y como no hay mejor emoción , ni más bonita que la de quererse a uno mismo, descubrirnos la gloriosa sensación de reconocernos en los ojos del otro…dime tu a mi ahora que me enganche a ella.  Cuanta peor autoestima tengas, mas necesitaras esa droga convertida en persona.

Una persona, te pone o no te pone, no hay misterio. O un día te pone y al siguiente descubres cosas que no te gustan y dejas de sentir atracción. El apetito ha desaparecido, como por arte de magia, como si la química ya no estuviera a vuestro favor. No hay regla de tres, ni formulas mágicas.

Disfruta de tu yo enamorado

Cuando alguien te gusta; muéstrate, toca la puerta, entrégate, arriésgate. Que las cartas estén echadas, pero no esperes recibir un “si, quiero” y si la puerta no se abre, aunque la realidad duela, disfruta de tu yo enamorado, esa auto motivación es buena fuente para mejorar las cosas que de ti consideres. Puede servirte de acicate para generar cosas geniales.

Sacandole partido al NO

Puede que ese embriaguez te haga creer, que en un futuro, el cuerpo glorioso de tu amado, se dará cuenta de todo tu entramado emocional y que por fin fijará su radar cerquita de ti. Te engañas. Lo que no ha sucedido ya, no sucederá nunca. Recoge bártulos, disfruta de ti y del sentimiento que te embriaga y a fluir en otros mares.

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