Decreto Ley

He conocido y convivido con mucha gente en lo que llevo de vida. Hoy no voy a esquivar este tipo de verdades en concreto y en decreto;

He conocido a unos cuantos verdaderos hijos de la gran puta. Resulta que en España ese es el peor insulto (mantenemos el machismo, parece). En Inglaterra creo que es Bastardo (ya ves, otro insulto tonto). Si hubiera otro peor, ruego me lo comuniquen. Háganmelo saber, por favor. Quiero que conste, dejarlo por escrito. Que se vea en mi pared.

No es que las madres de semejantes mal nacidos o malnacidas hayan sido putas o grandes o verdaderas, que va. Ellas los han parido y ya después ellos se han encargado de convertir su sangre en serrín, su alma en una boñiga de mierda con redundancia y abundancia. Su paz en un enjambre de bichos. Su vagina en un pozo de aristas y su polla en la arista.

La primera hija de la gran puta que conocí  me chupo la sangre durante bastantes años, la verdad. El caso es que yo viví una historia paralela, porque yo a ella, la quise por demás. No me enteré de prácticamente nada de sus malas intenciones, ni ne di cuenta de lo alimaña que era (y sigue siendo). Vivía prácticamente en su casa. Construí con ella una codependencia de puta madre.. Íbamos juntas de veraneo por el sur de España. Mi primer peta, mi primer trippy, el día que me vino la roja, (un día después de Reyes), también fue despertándome a su lado. Nunca me acuerdo de las fechas ni mucho menos de los años de nada, de nada en serio, (son otros los que tienen que echarme la cuenta o corregirme), pero no se porqué del año no, pero del numero de ese día si que me acuerdo, fué mi regalo de reyes.

Mi primer beso. Aquel enamoramiento que tuve de aquel primer Amor con uno de los nombres que mas me gustan y del que se puede hacer tantas palabras como silabas tiene el nombre; Mora, Roma, Ramo, Amor; Omar.

Ella, era una encantadora de serpientes y las serpientes eramos gente a la que normalmente le cojeaba la autoestima y cometíamos el error de necesitar de otros para sentirnos útiles (Codependencia). Ahora, mil años después, sigue siendo la misma crápula y sigue dejando cadáveres a su paso. Ya han querido contármelo unos cuantos a los que les he tenido que pedir que no me hablaran de ella. Tampoco es casualidad que todo el mundo al que daña sean demasiado buenas personas, algunas se quieren tan poco, que no saben ni defenderse una vez que descubren su maldad. ¿Has visto algunas vez a un hijo de puta meterse o intentar hacer daño a otro?. Esta gente busca sus presas, gente débil, que no se quiere a si misma y de eso se alimenta. Ninguno sale ileso. Y no hay que ser Oráculo para adivinarlo.

Ella fue la primera piedra que me encontré en el camino. Terminó siendo yonki de heroína. Luego se salió y no se si habrá vuelto. Me han dicho que está embrazada. No se si será cierto, ero si lo es ya te vaticino que al padre va a sacarle las entrañas. Al hijo va a darle la vida y a ese respecto sólo espero que se obre el milagro y que esa nueva vida no cargue con ninguna de las consecuencias de la víbora de su madre.

Que nazca con otra sangre. Que las células que lo compongan no imiten el lugar de donde vienen. Que vengan libres de recuerdos y llenas de paz, de toda la paz y de amor infinito que yo engendré en el vientre de su madre, mientras la quise con toda mi alma.


Apunte aclaratorio:

Nada, ni nadie ha conseguido que yo odie. Y mas improbable es aún que yo odie a alguien que he querido. Odiar es la cosa mas absurda e inútil que puede hacer un ser humano por y contra si mismo. Yo no digo que pueda pasarme si alguien le hace daño a mi madre, por ejemplo. Un día (muchos días) la amenazaron de muerte y creí verme capaz de matar. Sólo en ese caso. Pero quien me quiere debería saber que parto del amor, de la rabia, del dolor pero jamás y nunca he pisado ese territorio. Afortunadamente para mi, vengo del amor y soy amor. Mucho mas amor que todo eso y en este post no hay odio. Hay otras cosas y si no me he explicado bien ya te lo digo yo; hay amor. Amor por mi, amor por la vida y amor por los demás, sobre todo por los buenos. No hay odio. Hay Amor. Ese que tuve que anteponer en su momento a algunos demás, pero que por imprudencia y por inconsciencia,  no supe.

3 comments on “Decreto Ley

  1. Uffff, nena, ese odio no te hace ningún bien…Hay muchas malas personas en la vida, pero ese rencor solo te daña a ti, no a ella…déjala ir y deséale lo mejor.

    Tú eres mucho mejor que esto. Te quiero.

    <3

    • Odio? Joder, que mal rollo. Yo no odio a nadie Caro y mucho menos a alguien que he querido. El odio afortunadamente para mi nunca lo he experimentado. Imagino que si alguien le hiciera daño a mi madre me saldría, pero no me imagino otra posibilidad.
      Siento mucho que hayas pensado que ese sentimiento y yo comulgamos. La verdad.

      Te abrazo preciosa.

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