En la misma piedra

Podría cansarme de los golpes y las decepciones que puedo llevarme con algunos humanos pero no aprendería nada nuevo. Ni buscaría el modo de esquivar esas balas para la próxima (porque la habrá), ni me las apañaría para no recibir esos golpes, blindarme ante ese tortazo de realidad… porque por mas vueltas que le doy, yo no soy el problema, si tu eres cruel, mezquino o dañino. No voy a dejar de confiar en la bondad de algunos desconocidos. Incluso puedo asegurar que las veces en las que lo he hecho directamente no me ha fallado la intuición. piedraLa gente con la que me topo y que actúa de modo cruel y hasta despiadado conmigo suele venir de rebote en el contexto, como daño colateral de alguna circunstancia en la que previamente me he metido yo. Por ejemplo; puedo elegir hacer compañía con alguien por un tiempo a través de mi inercia e intuición, es fácil saber como respira la persona que tienes en frente, hay atisbos, gestos, expresiones, su modo de mirar, de responder, de hablar, sus gestos te van indicando el camino… la cuestión es que una vez estas dentro de un contexto esa persona que previamente has elegido para mediar con ella algo,  tiene mas personas que la rodean y ahí es cuando me las topo de frente. Entiendo que esas personas ya han pasado algún filtro y es justo ahí cuando me equivoco al mostrarme como soy, mas abierta de lo establecido, mas cercana de lo usual y

me equivoco al descartar la posibilidad de que pueden hacerme daño, ir a por mi, mentir, dañar, apuñalar.

Yo desde mi esencia soy tan pura, verdad, cristalina, bondadosa y transparente que me vuelvo vulnerable. Tan confiada que me vuelvo frágil e incauta durante los instantes en los que me da tiempo a entender la mala persona que he permitido acceder a mi zona de atención, tiempo, emociones o sentimientos. Luego se te queda esa cara como de imbécil por no haberte dado cuenta del timo y de que la timada eres tu.

Esa carita que se me queda justo en el instante en el que me doy cuenta que en el medio de su diana estoy yo.

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Caeré mil veces en la misma piedra, no cambiaré un ápice de lo que me construye para bien, esas decepciones son como un impuesto o tasa que debo pagar por exponerme a pecho descubierto.

Cuando tengo la suerte de encontrar un alma afín, puedo tocar las nubes de algún universo de algunos de los sentidos que me gustan sentir a mi; coincidir, resonar, conectar, amar con feedback de vuelta y eso, siempre merecerá este tiempo, ese flechazo que duele en el medio de la conciencia y en algún sitio más, justo cuando me quedo por unos instantes en sock, perpleja al contemplar el lado oscuro de algunos seres humanos con los que me voy encontrando por el camino. Crueles, ruines, bajos, tristes, enfermos de si mismos, que no pueden hacer nada distinto que llenar el ambiente de toxicidad e intentar hacer la maniobra de minar a quienes se les pongan por delante.mentiras

En realidad, siento lastima por ellos y por las personas que por cojones tienen que sufrirlos. Tiene que ser duro vivir dentro de esos cuerpos, con esas mentes retorcidas y tan llenas de carcoma. Ver el mundo con el filtro que ellos se ponen delante sus ojos y tiene que ser genial, LO ES, saber que puedes alejarte de ellos hasta que de nuevo te topes con otro idéntico a ellos, les envuelve el mismo aura. Son idénticos. Se les nota algo extraño en su modo de interpretar por que resulta que tampoco son buenos actores.

En realidad son un fracaso de la humanidad, son decepcionantes, son decepción porque resulta que esa persona ocupa un espacio vital que no debería corresponderle en un espacio que esta hecho para compartir con los demás.

Son Adustos/Rancios/Zafios/Garrulos/Cafres/Pastranos/Fútiles para este mundo tan lleno de gente buena, merecedora de todo lo bueno y lo bondadoso, que no tendrían que verse en la tesitura de mezclarse ni toparse con Los Otros, los intrusos, los que sobran, los que restan, los muertos. Les huele a podrido el alma de sus abismos. Son tan desagradables con tan sólo, su sola presencia, que debe ser un premio que alguien como yo les dedique tantas milésimas de mi tiempo. Un regalo, solo que ellos no lo saben. Serían incapaces de entenderlo.

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