Dolor no Ajeno

dolorCuando el dolor ajeno es de alguien que quieres deja de ser ajeno, se convierte en propio.

No se me ocurre peor tesitura que la de la impotencia de tener que contemplar cualquiera de las enfermedades crueles de cerca sobre alguien que quieres o amas. Sufrirla en carne viva, imagino que sea la Cara A de esa tesitura. Sea como sea, es abrasador, aterrador, desolador y un único deseo, que se recupere, que le ayuden a recuperarse, que no sea tanto, que no nos lo lleve.
Que todos, incluidos los desconocidos deberíamos pasar los 80 con una excelente salud de hierro y los que no, con los achaques propios de no habernos sabido cuidar, pero cuando nos vayamos que sean pasados los 80, habiendo sabido disfrutar de los milagros que se nos fueron brindados y brindando y que nosotros mismos construimos.

Porque los milagros también se construyen, cada día que decides perdonar, cada día que eliges amar, cuando aprendes el modo de sanarte.

 

Entonces y este es mi deseo, pasamos los 80 o incluso los 90 y llega el día, el último…como algo rápido y lo menos doloroso posible. Que nos haya dado buen tiempo de despedirnos. Que despedirnos es en definitiva VIVIR, pero no de cualquier manera ni mala, eso sería morir.

Vivir una vida entera porque aquí, como el dice, no queda ni el apuntador. Despedirse es vivir, es disfrutar de la vida y de los tuyos.

Cada vez que te amo en realidad me estoy despidiendo, sin embargo la GENTE DAÑINA y MALA esta muerta, muerta en vida, ni esta viviendo ni se esta despidiendo.

 

Cada vez que te amo en realidad me estoy despidiendo porque nunca sabré cuando será la última vez y no me perdonaría no haber sido feliz apreciando lo verdaderamente importante y no me perdonaría  tampoco, no haberte transmitido mi amor antes de irme yo o irte tu, por eso amo con todas mis fuerzas hasta donde me permiten o dejan  a veces y, o pero, salvaguardándome siempre en ese amor, en esa paz.

Recuerdo una vez que me enfade mucho mucho mucho con el, después de dos días sin hablarnos, vino y me puso la cara con una de sus sonrisas para que le diera un beso. Se lo negué y le dije ..cuando me pidas perdón. Ufffffffffffffffffffffff ni te imaginas lo que me persigue esa imagen horrible de mi, el daño, ni las veces que le pedí perdón por aquello.

Desde que he aprendido a valorar lo importante no hay un sólo día que no abrace, bese y transmita palabras de amor a las dos personas y al perro junto con quienes ahora tengo la suerte de vivir y compartir.

Es como contemplar un milagro cada día, como vivir dentro de uno. Las bromas. Las tertulias. El cantando. Ella sonriendo y nuestro cachorro haciéndonos sus chantajes emocionales con sus ojitos, sus posturas y sus patas.

Somos el equipo perfecto, los cuatro, cada uno con nuestras virtudes y nuestros defectos pero perfectos al fin y al cabo.

 

familia perfecta

2 comments on “Dolor no Ajeno

    • No he hecho esa clase de comparación pero me parece genial que te hayas pasado a contarlo y que consideres esa posibilidad.

      Gracias Soldadito. Un Saludo.

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