Me Quiero, no me quiere, me quiero…

Te propongo un plan. Imagínate que recibes 100 cartas de tus admiradores, fans, amigos, conocidos, etc… por algo que has hecho y que lleva tu esencia. Un vídeo en youtube, uno de tus escritos en el blog, uno de tus talleres, una locución hecha por ti, uno de tus conciertos, uno de tus dibujos, una conferencia, una charla motivadora… Algo cuyo valor tenga que ver con tu esencia. Cuyo resultado sea parte de ti, con esto no me sirven imitaciones, ni personas marionetas a las que se les nota que se dejan manipular por su ego.

Bien, seguimos con el ejemplo, has recibido 100 cartas (cuando digo cartas me refiero al feedback que has recibido como respuesta por parte de esas personas), resulta que 80 o si me apuras 90 son opiniones positivas, feedbacks positivos, sin embargo hay un porcentaje de ellas, que no.

¿Que harías? ¿Como te sentirías?

Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere ¿y yo, me quiero yo?

quiero

Te voy a dar mi respuesta. Dependiendo de lo mucho que te apruebes, valores, ames, quieras y respetes a ti mismo, le darás valor (más valor) a uno de los montones, al otro, a ambos o a ninguno de lo que más resuene contigo.

Pero ¿sabes que? Que eso sucederá siempre en dependencia de la aprobación más importante de todas; la tuya.

De nada sirve que te quieran si tu no lo haces.Que valoren tus obras, si tu no lo haces.

De nada sirve que te valoren, si tu no lo haces (o aún no has aprendido a hacerlo).

Incluso, vaticino y seguro que acierto, que con un poquito de poco de mal que te quieras, de nada te servirán 99 cartas con feedback positivo. Sólo le encontrarías sentido a la que concuerda con tu fuero interno.

Por eso te invito a que te ames sin censura, porque si no te amas elegirás una y otra vez los peores de los precipicios para tirarte al vacío. Elegirás las peores de las compañías porque simplemente, te creerás que esa mierda (en la que resuenas), es lo que te corresponde.

No amarte a ti mismo es un callejón sin salida, pero si con retorno.

Si yo he podido no debería haber nada que te haga pensar que tu no y te aseguro, que desde que es así, no es necesaria la aprobación externa (aunque me encantaría recibirla), me basta con la más importante; La propia.

 

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