Océanos de tiempo

El padre de mis hijos se ama sin censura. Es independiente y auto-suficiente. Ha aprendido que ha venido a esta vida para ser feliz, y es consciente que no es oro todo lo que reluce, y de la dificultad de algunas cosas, y que cuando los malos atacan, no hay que agachar la cabeza y el no lo hace, tiene una autoestima y un amor propio de hierro. Es consciente que cuanto mas te amas a ti mismo menos personas tóxicas e hirientes aceptarás y permitirás que te desestabilicen.

El padre de mis hijos conoce el valor de las cosas y valora el de las personas. Entiende lo difícil que es encontrar almas transparentes y afines. Las Valora.

Comprende que el ser humano es valioso y maravilloso para este mundo, lo mismo que comprende que también podemos ser un virus mortal, para otros, para el propio mundo y para nosotros mismos.

El padre de mis hijos ama a hombres y a mujeres. Ama al género humano y no participa bajo ningún concepto en la guerra de los sexos. No entiende un mundo sin derechos para todos. Todos los derechos para Todas las personas. Aporta valor positivo al mundo. Trabaja en algo que tiene que ver con sus pasiones y tiene mas de una. Algunas le reportan beneficio económico, todas emocional. Se mueve sobre sus elementos. Sonríe a los desconocidos. Se enfoca y valora lo que tiene. Defiende a los suyos, no se queda inmóvil ante las injusticias, ni mudo. Ama.

El padre de mi hijos ama a sus hijos incondicionalmente. No elegiría bajo ningún concepto a una mujer capaz de usar las leyes de desigualdad en su contra (la de el y la de sus hijos), una mujer que usa a los niños como armas arrojadizas o como un negocio que consiste en parir una vez en la vida para tener su vida resuelta.

El padre de mi hijos se llama Luis, permaneció conmigo una historia de travesía 2 años, aunque lo digo sin saber, ni estar segura. Soy muy de pasar de las fechas. Lo mismo si reviso los emails que aún conservo son más. El padre de mi hijos me decía que me quería de aquí a la luna, ida y vuelta y no sólo me lo decía, yo lo sentía.

Un día el y los hijos que no tuvimos se fueron juntos. Me gusta pensar que son felices. Libres y que de vez en cuando se acuerdan de mi, que vienen a visitarme aunque no dejan rastro y no me entere. Me gusta pensar que son felices, que no les falta de nada.

Felices como cuando su padre jugaba descalzo en su lugar de origen, a miles de kilómetros de aquí y a unos cuantos océanos de distancia.
pareja-en-una-botella-en-el-marHe cruzado océanos de tiempo para estar a tu lado“. Un lugar donde la libertad aún no es posible pero de donde he conocido al alma más pura y libre, que en lo que llevo de vida tuve la suerte de disfrutar. Me amó tanto, me sentí tan amada, tan enamorada, que aún me sobrevive.

Fue cuestión de Almas y el Alma tuve la suerte que me lo habitaran pocos y entre ellos, el. Tanto, que el y los que la habitaron, aún me acompañan y no creo que dejen de hacerlo, sería ir contra natura. Contra mi.

Lo que viene a continuación fue publicado en mi primer blog(2005),  el 1 Junio 2008  o lo que también es lo mismo; Océanos de tiempo que hoy siguen presentes.

Antes de que alguien me fulmine de nuevo el corazón y vuelva a la vida de los sentidos (como cuando contigo), tal vez después, sea capaz de evitar la vuelta a ti.

Mientras tanto y aunque ya no veas las palabras, ni a mi tras ellas, seguiré vomitando verdades en el único lugar en el que me he inventado existir en tu vida; este. Mientras escribo mantengo vivo un vinculo que me acerca a alguna parte de la vida en la que un día fuimos. Mientras escribo sigo existiendo desde el lugar en el que un día decidiste dejarme sentada en la nube mientras era feliz sintiéndome completa a tu lado; un mundo que ya no existe, como nuestros hijos jugando a la pelota descalzos y semi desnudos en una tierra libre de males.

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