Me amo ipso facto

Me amo ipso facto

Un día no sabrás cómo, (porqué, sí que lo sabrás), de pronto sentirás que te amas y que lloras del gusto sólo por ser consciente de hacerlo y agradecerás estar vivo, más de lo que nunca has acertado a hacer y no sabrás cómo, (porqué, sí que lo sabrás)

Abre los ojos

Abre los ojos

La cuestión es la siguiente; creo que difícilmente alguien que no se quiere a si mismo quiere que le quieran. La vergüenza y el desprecio por sí lo inunda todo y ese desprecio es tan evidente que difícilmente va a ir por el mundo queriendo que le quieran.