Cada uno de los gramos que sobrepasan mi peso normal y que ahora me conforman me recuerdan cada uno de mis fracasos, en fila, uno detrás del otro en montones de a diez y de a veinte. Apilados como cadáveres de todas las medidas, de todos los colores.

Exprimiendo Naranjas

Cuando al sexo lo mueven las entrañas, sabe a gloria. Sentir como esos espacios vacíos que sólo pueden llenarse con la presencia del otro se colman desde la inercia de dos almas deseosas de comunicarse; es tocar el cielo con las manos