Cuando al sexo lo mueven las entrañas, sabe a gloria. Sentir como esos espacios vacíos que sólo pueden llenarse con la presencia del otro se colman desde la inercia de dos almas deseosas de comunicarse; es tocar el cielo con las manos
Mientras tanto y aunque ya no veas las palabras, ni a mi tras ellas, seguiré vomitando verdades en el único lugar en el que me he inventado existir en tu vida; este.
Existen en los recuerdos que con alevosía rescato a mi antojo cuando estoy sola y no hay nadie con quien desperezar mis antojos.
Suicidarse es el desenlace lógico y la salida más liviana para alguien que se hizo todas las preguntas y no consiguió responder prácticamente a ninguna. Absolutamente ningún psicólogo, ni por supuestísimo ningún psiquiatra le han dado ni una sola respuesta a quien termina viendo salida por esa puerta.
Algunas personas se sentirán identificadas con estas verdades en la dificultad de decir “Te amo” ante el espejo, yo por ejemplo.






