Amo al Género Humano

Iguales

Iguales

Tengo la suerte de amar a un hombre que ama a las mujeres. No a todas en general, ni a una en particular. No sólo por el hecho de haber nacido de ese género.

Ama a las mujeres cuya belleza reside en un poder interior que hace a algunos resurgir de las cenizas. Personas que sufren pero siguen apostando por sentir. Mujeres que aman y son amadas. Ama a las mujeres que se quieren libres, lo mismo que quieren libres a los hombres. Que se enfocan en lo que tienen. Que comprenden que lo tienen todo. Mujeres conscientes del milagro. Ama a mujeres que no fallan a la gente que les importa. Que han aprendido a amarse a si mismas, a abrazar el miedo, a sobreponerse de el y mientras ama, a veces, encuentra un camino por el que no tenía pensado pasar y avanza y se retroalimenta de lo que sólo el Amor puede y siente uno de los equilibrios vitales; eso que se siente cuando estas compartiendo con alguien y las dos partes ganan.

Somos Complementarios

Somos Complementarios

Tengo la suerte de Amar a un hombre que ama a las mujeres, lo mismo que yo, que amo a los hombres. No a todos en general, ni a uno en particular. No sólo por el hecho de haber nacido de ese género.

Amo a los hombres cuya belleza reside en un poder interior que hace a algunos resurgir de las cenizas. Personas que sufren pero siguen apostando por sentir. Hombres que aman y son amados. Amo a los hombres que se quieren libres, lo mismo que quieren libres a las mujeres. Que se enfocan en lo que tienen. Que comprenden que lo tienen todo. Hombres conscientes del milagro. Amo a hombres que no fallan a la gente que les importa. Que han aprendido a amarse a si mismos, a abrazar el miedo, a sobreponerse de el y mientras amo, a veces, encuentro un camino por el que no tenía pensado pasar y avanzo y me retroalimento de lo que sólo el Amor puede y siento uno de los equilibrios vitales; eso que se siente cuando estas compartiendo con alguien y las dos partes ganan.


La Absurda Guerra de los Sexos

Absurda GuerraMe niego en rotundo, a prestar mi mas mínima atención a las personas que retroalimentan la absurda guerra de los sexos (ni a los hombres del séxodo, ni a las mujeres machinazis, feminazis o como coño se llamen, abanderando su 3ª Ola del Feminismo), que no lleva a ninguna parte que tenga lógica, ni sentido de avanzar hacia algún lugar mejor. Estamos en España, el discurso se quedó demasiado obsoleto.

Mujeres que abren campañas y dedican su vida a luchar en contra del “piropo”, porque consideran que es acoso. Mujeres que creen que luchar en contra de la desigualdad de género, es asumir el rol que asumió el hombre hace 20 años y muchos más, en España. Hombres que creen que todas las mujeres son iguales. Mujeres que creen que todos los hombres son iguales. Hombres que creen que han perdido algo desde que la mujer puede decidir.

Victimismo Ilustrado

La guerra de los sexos es un conjunto de personas que se empeñan en no abandonar el papel de victima y lo asumen en ambos lados. Consiste en rasgarse las vestiduras, en patalear. Una especie de buble, de cuello de botella, de pescadilla que se muerde la cola y eso es lo que llevan haciendo todo este tiempo; rasgar, romper, separar, restar. No aportar soluciones factibles.

Todos se creen con la razón y con la verdad, porque es verdad de donde les nace el impulso. Es verdad que hubo y hay desigualdad. Es verdad que hubo asesinados y asesinadas. Es verdad que hubo y hay acoso. Desacato a la humanidad. Es verdad. Nadie puede ni debería negar tanta evidencia de violencia

pero esto, se fue de madre, me recuerda un poco como a los que matan en el nombre de un Dios. Ellos tienen su base de verdades y con ellas, fueron construyendo un muro tan grande que se quedaron atrapados (dentro).

Hombres y Mujeres que se sienten atacados, cosa bastante lógica, dado que han decidido participar en una guerra. En un campo de batalla difícilmente será para cualquiera que se preste, no sentirse atacado. Mucho tendría uno que abstraerse de la realidad para no hacerlo. El caso es que esa es la zona de confort de unos cuantos; el campo de batalla.

Victimismo ilustrado disfrazado de una lucha en contra de un ente imposible de humanizar ni mejorar. La lucha contra un monstruo que engorda a sus anchas y el de la ignorancia de pelear contra dragones dentro de mazmorras. Mujeres que alardean de una bandera que nada tiene que ver con la realidad de lo que dicen ser. Leyes injustas que atentan contra la presunción de inocencia nada más que por querer mitigar un dolor que fue/es real y del que algunos y algunas se aprovechan con ánimo de lucro.

Responsabilidad Personal

Eres libre como lo son todos los que deciden luchar en contra de los derechos de otras personas. Libre como los que lo hacen en contra de los derechos de algunos animales.

De nuevo, de viejo, de siempre, la responsabilidad personal recae sobre ti. Siempre decides. Nadie lo hace por ti. Si quieres… puedes seguir engañándote. Eso también es una decisión.

Verdad Verdadera

No queremos que haya #niunamenos. Pero tampoco queremos que se quite la vida #niunomás por no poder sobrevivir siendo el malo de la película y culpable hasta que se demuestre lo contrario. Y por supuesto, no queremos que los hijos de nadie se lleven la peor parte de las peleas entre sus padres (que no son -faltaría más- asunto suyo).

Sergio Melich de La Vida es Fluir

Del articulo: ¿Apagar fuegos con gasolina?

Si-quieres-cambiar4

He hecho varios artículos al respecto. Intentan poner un poco de reflexión, cordura, sensatez, sentido hacia alguna parte. Apenas la palma de una mano cuenta con los dedos las personas que los han leído. Ahí están, de tu mano depende ahora compartirlos o no.

Puedes usar las manos para aplaudir, para chocar las cinco, para estrecharlas con el de en frente, para elevar el pulgar, para elevar el indice y el anular al mismo tiempo, compartir o no publicaciones como esta, para dar golpes sobre la mesa, puñetazos sobre algo o alguien, para hacer una peineta elevando hacia el infinito tu céntrico anular. Tu decides. Siempre estas decidiendo.

Amo a los hombres que aman a las mujeres. Amo a las mujeres que aman a los hombres. Amo a todos los géneros y cuando nos da por empeñarnos en construir y no en destruir, amo al Género Humano.

Y después de esta amalgama de emociones te dejo con mi voz. Una de mis locuciones de uno de los textos de los que me enamoré, lógica e irremediablemente.

Sin Etiquetas. Somos Género Humano.

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